
Hace un año David Ortiz recibió un balazo que lo puso al borde de la muerte cuando se encontraba en un el centro de diversión Dial Bar, en Santo Domingo Este. El comunicador y presentador Jhoel López, quien acompañaba al expelotero fue herido en la pierna por la misma bala que en cuestión de décima de segundos perforó la anatomía del Big Papi afectando los intestinos, colon y la vesícula.
Aquella noche de domingo la sociedad dominicana cayó consternada, horas después lo supo el mundo y la nación estuvo en el centro de un huracán mediático que quería saber quién había mandado a matar a David Ortiz.
Tras de ser tratado de emergencia en una intervención quirúrgica de más de seis horas de duración en la clínica Abel González de la avenida Abraham Lincoln, fue trasladado al Hospital General de Massachusetts, Boston, en un avión ambulancia que voló a los Estados Unidos.
Varias versiones sobre el hecho circularon fuera y en República Dominicana. Finalmente se llegó a la conclusión de que fue agredido al ser confundido con otra persona y así lo atestiguó un investigador privado, pagado por el expelotero, para averiguar el caso.
El detenido Rolfi Ferreira admitió que el fue la persona que disparó contra el ex pelotero David Ortiz.
Los investigadores indicaron que el arma utilizada fue una pistola marca HI-POWER, la cual luego de cometer el hecho fue llevada al detenido Oliver Moisés, quien posteriormente la entregó a Porfirio Ayendi, este último la enterró en el patio de su vivienda. Las pesquisas ubican a Oliver Moisés, quien en la noche en que se cometió el hecho, andaba en un carro Hyundai color plateado, propiedad de su esposa, en tanto que Porfirio Ayendi se desplazaba en un Hyundai Sonata en compañía de su pareja, apodada La Venezolana.
En la investigación policial del caso salió a relucir la figura de César Emilio Peralta (César el Abusador), señalado como “autor intelectual». Peralta quien escapó del país y fue apresado en Colombia, espera ser extraditado a los Estados Unidos, donde tiene varias acusaciones relacionadas con el tráfico de Drogas, pero fue rechazado con el avance de la investigación.
Sin embargo, la Policía concluyó el caso indicando que el objetivo del atentado no era David Ortiz, sino un amigo suyo: Sixto David Fernández, cuya muerta había sido ordenado por otro hombre llamado Víctor Hugo Gómez («Katy man»).
Katy man, buscaba al amigo de David Ortiz, según las autoridades, resentido porque había asumido que éste lo había delatado cuando cayó preso en el 2011 por un cargamento de 3.7 kilos de cocaína.
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